Marchas a una tierra que no es la tuya.
Marchas lejos.
A un lugar de bombas y sangre,
de balas y gritos.
Tierra que aún canta libertad,
esperanza.
Podrías quedarte a refugio del horror,
podrías no encarar al dolor.
Pero no.
Esperando cruzar desde El Cairo.
A Palestina.
Y no tienes miedo,
a que se puedan llevar tu vida.
Te admiro, amigo.
Te admiro, hermano.
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