"No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
.....

Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye."


Walt Whitman

martes, 15 de febrero de 2011

Por ti y por mi

Estando por Facebook, veo una página que dice: "Me dí cuenta que hay cosas que la gente no haría por mí".

Y pienso, ¿Me dí cuenta? Bueno, vale, para saberlo hay que darse cuenta, pero es algo que vemos desde pequeñitos aunque no seamos conscientes de ello. Conscientes de que, señoras y señores, el mundo es egoísta y poco agradecido, valora poco. Cuando nos damos cuenta o nos pasa, nos jode mucho...mucho, mucho, mucho. Es ahí cuando decimos " Si es que soy gilipollas" o "de buenx soy tontx", y nos cabreamos, nos embajonamos, nos mosqueamos. Culpa de los otros sí, pero también nuestra, porque lo sabemos, porque es así, parte de la vida. Habrá momentos en los que nos dejemos los cuernos por alguien invirtiendo tiempo, invirtiendo cabeza, invirtiéndonos nosotros o también cosas pequeñas, tonterías para luego...nada.

Por ejemplo, me contaba alguien que tenía (y sigue teniendo*) un amigo con una enfermedad. Ésta persona estuvo todos los días en el hospital hasta que el amigo se recuperó, aguantando lo que supone tener a alguien con una enfermedad como la que es, el desgaste emocional, el tiempo para después tener feos.
A todos nos jodería si nos pasase esto, y cada uno que piense todas las cosas como esta en diferentes niveles, situaciones...no mola, no, claro que no.

Dar y recibir es lo que se supone que es el combo, el pack. Aaaah,¡ Fallo! Cuando uno da, da porque quiere, porque le sale. Y no se puede, bueno, o no se debe...Ni se puede ni se debe esperar vuelta. Que sí, lo lógico, lo ético -y lo que demuestra nuestro grado como personas-, sería recibir pero en la REALIDAD no. Realidad, realidad, realidad la esencia, la materia prima que nosotros manipulamos con nuestra cabecita, cabecita dividida y gobernada por razón y visceralidad.

Creo entonces que hemos llegado a la conclusión de que es una putada, putada evitable pero a la vez inevitable. Evitable porque sabemos lo que hay e inevitable porque somos personas y tenemos sentimientos y todas esas cosas. Ya sabemos, si no queremos estar con Doña Frustración, démonos un baño de realidad...eso sí, sin volvernos y hacer lo que hemos criticado (y sin ser tolis).

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