Siento cómo te deslizas,
después del café de por la mañana
y del suave humo.
Un escalofrío lumbar
y de ahí a mis entrañas.
Eres vientre.
Vientre que se retuerce
y fruto.
Fruto que huele.
Y así es como se maquilla cualquier cosa,
con letras y florituras.
Incluso a la mierda es fácil escribirle.
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