"No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
.....

Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye."


Walt Whitman

martes, 19 de abril de 2011

Ayer hablaba con una amiga de la exclusividad que llegamos a dar a lo "primero". Llamemos así a aquella persona, objeto, vivencia que fue la primera o la más fuerte en producirnos un sentimiento...por ejemplo: es que X...como X nadie o...es que X sin tal no es igual, como X ya no va a haber nada, X tal...
A ver, X siempre será X y fue lo que fue, pero recordemos que hay más letras A, Z, Y, W, B....un montón...y es que X no es exclusivx...las otras letras son diferentes, sí pues como todo y todos, pero pueden ser iguales o mejores, que no clones.

Exclusividad de lo primero...o bueno, vamos a irnos a la exclusividad en sí que podemos darle a algo a alguien, no necesariamente eso primero. Nosotros, personitas, somos muy tendentes a magnificar, crear deidades...si no, mirad las religiones...pero...si véis las religiones al fin y al cabo son muy parecidas, porque iguales no, pero sí hermanitas. Lo que quiero decir...nada tiene que tener esa exclusividad, por lo menos duradera y si se la damos que sea por el hecho/pacto de que estemos segurísimos de que siempre va a estar ahi.

Nos dimos cuenta, de que esa exclusividad llegaba un dia en el que por arte de magia (procesos de la cabecita) desaparecía o era más leve...sí, X seguía y sigue siendo X pero aparecieron W,Z,A, etc y X pasó a ser algo más de la mundanidad...y no, no fue trauma ni un río...no, porque en ese momento viste que exclusivos podemos ser todos y todo, es más, somos exclusivos y debemos ser nuestra única exclusividad. Lo demás....productos de temporada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario